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domingo, 9 de noviembre de 2014

AUSENCIA.

Hoy estoy triste
quizás nunca dejé de estarlo
desde que te fuiste 
y desde que te veo de lejos
y aunque deseándolo con todas mis fuerzas
se incapaz de tocarte
incapaz de ser yo si no es contigo
mirándome 

Hoy estoy triste
quizás porque me veo en 
el espejo y no me reconozco
y no puedo contarte que me fui 
a Madrid y que creía verte en cada
esquina esperándome
diciéndome que huele a Pizza
o que tienes hambre

llegué a creer con todas mis 
fuerzas que después de
haberme parado en el medio de la calle
con toda esa gente pasando
a mi izquierda y a mi derecha
sintiendo todo ir muy rápido
y yo estando quieta
y sin tú estar ahí
podrías encontrarme
y en vez de estar a mi
izquierda o a mi derecha
ir por el centro
de la ausencia
y


romperla

viernes, 29 de agosto de 2014

''No busques mi mejor versión. Se la ha llevado el aire''

Sigo sin saber por qué
me gustan ciertas cosas
por ejemplo
las canciones tristes
la electrónica
lo intenso
Calvin Harris
la Cerveza 1906
los ancianos
los dibujos infantiles
y llorar muchísimo con las películas
pero lo que si que sé
es que como decía
Carlos Oroza
Ayer puse un pie en el aire

y vi la ciudad iluminarse por arriba

miércoles, 6 de agosto de 2014

SIN MOTIVOS

Sólo necesito un motivo
para poder quemarme en serio
romper los huevos
abrazarme a la vida
que sólo rechazo
porque ya no estás
y lo prometido
no fue más que la confirmación
de que necesito
abrazarte 

para abrazarme

jueves, 29 de mayo de 2014

Quiero olvidar.

Estoy borracha de pasado imposible
como decía Nabokov
borracha de miedo
borracha de la improbabilidad
de una tregua
entre tus
caderas
y mi boca

domingo, 11 de mayo de 2014

Como si fueras a morir.

Quizás el búnker sólo fuese un espejismo
Quizás sólo fuese barro 
cubriéndonos hasta el cuello
Quizás éramos nosotros
necesitando una segunda oportunidad
en la eterna despedida que jamás acaba
Quizás después de todo lo vivido
después de todas las palabras 
después de ti y de mi
sólo haya el eterno vacío
lleno de ausencias cada vez
más
 presentes

martes, 29 de abril de 2014

Que yo también.

Objetivos tan extraños como estrellarme
en tus caderas
buscarte mientras me pierdo
por encontrarte
discutir para luego irme
y que me agobies pidiéndome
que vuelva
para que luego el que te
vayas seas tú
no vuelvas

y vuelta a empezar 

jueves, 17 de abril de 2014

Quizás.

Lo toqueteábamos todo. 
Quizás porque ya no éramos tan niños o porque era nuestra forma de gritar a la vez, seguíamos siendo unos idiotas, unas MM.SS, una explosión de confeti que una vez que explota ya no está, quizás porque esos trozos de papel se los lleva el viento, o el papel se enamoró del viento y se fue con él o simplemente decidió quedarse en el suelo porque había llegado su hora. Explotábamos así unas cuantas veces al día y no era perfecto, ni era lo que se supone que tenía que ser porque de hecho ni era, tampoco había principios ni finales y por supuesto hacía muchísimo frío. Era rematadamente bonito porque estábamos desafinados y lo juntábamos todo. Recuerdo el día que aprendimos a poner una lavadora, me estuve peleando con ella media hora y una llamada a mi madre y unos cuantos intentos después funcionó y él me miró como si se acabase de dar cuenta de que estábamos vivos, de que esta era nuestra vida y esa era nuestra ropa que giraba y giraba y giraba sin parar. Para celebrarlo hicimos nuestra primera tortilla de patatas, y joder, te observaba mientras cortabas cebollas y patatas, tirabas todo y te quemabas con el aceite mientras pensaba que ojalá pudieses verte como te veía. Sonreíamos y yo me paseaba en ropa interior por una casa demasiado fría en la que casi no había nada, excepto tú. Curiosamente, ahora me sigo paseando en ropa interior por una casa bastante caliente dónde hay de todo excepto tú, que como ya sabemos no estás, porque nunca estuviste.